Aunque la realidad de la cárcel siempre es cruda, la situación consecuencia de la pandemia del Covid-19 y posterior 'estado de excepción' hacen todo aún más duro. Familiares de militantes políticxs vascxs presxs hacen llegar a La Haine el siguiente comunicado.
-Familiares de varios presos políticos-
Quienes firmamos este escrito somos familiares de militantes políticxs vascxs que se encuentran presxs en cárceles españolas y francesas. Aunque la realidad de la cárcel siempre es cruda, la situación derivada como consecuencia de la pandemia de la Covid-19 y de la posterior aplicación del estado de excepción hacen todo aún más duro.
En estos tiempos de las apariencias, cobra gran importancia adornar como es debido todo lo que está a la vista. Es imprescindible para que la función continúe. Por eso los aplausos en los balcones, y por eso se impulsa una falsa unidad desclasada, aséptica en apariencia, pero que en el fondo busca diluir toda evidencia que deje al descubierto las diferencias sociales y las responsabilidades políticas.
Precisamente es la cárcel el lugar que mejor refleja las diferencias sociales, económicas y políticas. La cárcel fue creada como el cubo de la basura del sistema y, actualmente, sigue cumpliendo la misma función. La mayoría de presos y presas son pobres y/o sufren enfermedades mentales, o como en el caso de nuestrxs familiares, son militantes políticxs que se rebelaron contra las injusticias y a favor de las libertades socio-políticas y nacionales.
Al otro lado de los muros no hay que guardar las formas, porque lo que pasa dentro no está producido para el consumo del público de esta sala de teatro. Lo que ocurre entre bambalinas no condiciona el circo electoral. Pero nosotrxs no estamos dispuestxs a aceptar que traten a nuestrxs familiares como basura. Para empezar, exigimos que en las cárceles se antepongan los criterios de salud a los criterios de castigo. Y junto a esto exigimos la libertad inmediata de lxs presxs enfermxs, lxs ancianxs, lxs preventivxs y lxs que tienen las 3/4 partes de la condena cumplida.
Por otro lado, esa política de dispersión que ha asesinado a 16 familiares conlleva profundizar en el aislamiento de lxs presxs. El pueblo trabajador vasco lleva 30 años luchando contra la dispersión, y 30 años llevan los Estados francés y español ignorando esta reivindicación. Como hemos hecho durante las últimas décadas, hacemos nuestro el lema de “Presxs Vascxs a Euskal Herria” para exigir el fin de la dispersión.
Y mientras esto se materializa, hay otras medidas que se pueden tomar mañana mismo para aliviar el aislamiento de lxs presxs. Por eso exigimos implementar las condiciones para poder realizar las visitas en las cárceles y que no nos pongan más impedimentos a que podamos trasladarnos hasta ellas, también cuando nos toque cruzar la frontera artificial que divide Euskal Herria. Todas estas medidas, que se pueden tomar de inmediato, son pasos intermedios prioritarios, “de fuerza mayor” y para nosotrxs y nuestrxs familiares también “esenciales”.
En cualquier caso, después de llevar a cabo estas medidas, seguiremos luchando por una amnistía que comprenda la libertad nacional, social y política, ya que esa es la única garantía para que las cárceles no se vuelvan a llenar de militantes políticxs.
Jugábamos a deformarnos. A ser el bicho. Arrastrábamos
el uniforme por las paredes recién encaladas,
las palmas, las mejillas por las paredes recién
encaladas, como lagartos, para volver a la fila
ropas blancas, manos blancas, caras blancas, para
escucharlas escupir mira, es el bicho, mira.
Las niñas niñas nos miraban de reojo.
Que no te roce, que no te toque.
Que no
te contagie.
«Ser el bicho». Carmen Juan
Llevo muchos años dándole vueltas al tema de la maternidá. Creo que la primera vez fue cuando alguien escuchó mi reloj biológico hacer tic tac más fuerte que yo y muy generosamente me lo señaló. Aunque por aquel entonces yo no hubiese tocado un niñx ni con un puntero láser, hoy tengo que confesar que mi hijo me cae bastante bien. Pero no ha sido fácil.
Me costó más de dos años reconciliarme con su existencia y crear mi propio modelo de maternidad; desarrollar una relación propia y genuina con él lejos de lo esperable por todxs lxs demás, lejos del bombardeo cursi y ñoño. Fue muy costoso emocionalmente, y más teniendo en cuenta la pegatina que me identifica como divorciada, mi trabajo asalariado fuera de casa, mi tiempo y dedicación a jornada completa al activismo político y el hecho de que no me ha dado nunca la gana de renunciar a mi vida fuera del universo niñx. Me paraliza con qué naturalidad se asume que las madres dejen de tener una vida propia, cómo está socialmente normalizada nuestra pérdida de identidad, nuestra anorexia de intereses y estímulos.
Vuelvo a pensar en la maternidá cada vez que alguien me dice «no tienes pinta de madre». Me imagino la escena de La invasión de los ultracuerpos cuando los humanos parasitados por aliens señalan al humano-todavía-sin-parasitar. Me encanta no estar parasitada, no tener pinta de madre, de Buenamadre quiero decir, no ser madre de look hegemónico, no pertenecer al modelo de maternidá dominante, madre con olor a merienda y con hijx de fondo de pantalla.
Siempre me ha horrorizado el Día de la Madre y ese engranaje que pone en marcha el capitalismo para hacer caja con todos esos libros de estética cupcake, todas esas tazas con mensajes que parecen hashtags sacados de alguna sesión cutre de couching, todos esos himnos y homenajes provenientes de una sociedad cheerleaderesca permanentemente entusiasmada con la maternidá.
Pero, ¿qué maternidad venden? El cartel de este año del balneario de Archena decía: «Mamá: no quiero que me faltes nunca. Cuídate» ¿Perdona? No sé qué tipo de maternidá enferma se promociona con estas líneas, qué suerte de mensaje contra-natura se pretende, qué maligno chantaje emocional resulta de sumar dependencia lloricosa con la salud de las mujeres.
Me parece que hay un algo perverso en el entusiasmo permanente y un mucho hipócrita en torno a la Maternidá-que-siempre-sonríe. Alguien debería empezar a decir que no es real, que todo ese ultra-happismo del imaginario mami-contenta-todo-el-rato es dogmático, insultante y tremendamente imbécil.
Alguien tiene que empezar a decir que ser madre no tiene nada que ver con sacarse unas oposiciones para ser per fec ta, nada que ver con ser azafata, ni con ser la imagen wachi de ninguna empresa patrocinadora de noséqué, ni significa llevar un marco alrededor de la cabeza como si fuésemos una ventanilla de cara al público: siempre guapas, siempre radiantes, siempre con fuerza y alegría, siempre preocupadas por canjear puntos para entrar en El Cielo de las Madres.
Bath time de Susan Copich
Simplemente, hay días que ni siquiera lxs hijxs te evitan que sean una puta mierda. Y no pasa nada. Hay días que hasta son más mierda todavía con lxs hijxs. Y no pasa nada. Las madres también tenemos derecho a nuestra legítima tristeza, nuestro legítimo cansancio y nuestra legítima apatía. Y no pasa nada. El ideal de feminidad (mujercita, esposita y mamaíta) inspirado en la Virgen María se lleva imponiendo desde que Dios mandó la Biblia a imprenta.
Sí, 21 siglos haciendo vallas publicitarias con el arquetipo de la Virgen me parece, por decirlo suave, preocupante. Y a lo largo de la historia ha habido picos en las reventas; por citar sólo un ejemplo, en 1854 un onvre escribió un poema dedicado a su Caricari a la que idolatraba y creía la churri perfecta. Lo tituló The angel in the house, como no podía ser de otra manera, porque así son las mujeres perfectas: angelitos del hogar. Afortunadamente, Virginia Woolf escribió la imprescindible réplica-Kalashnikov a tanto escombro y subnormalidad: «Kill the angel in the house» es uno de tantos consejos lúcidos que esta enorma escritora nos dejó como legado feminista.
Que nadie piense que es casual que a las mujeres siempre se nos haya descrito nuestra propia felicidad por los siglos de los siglos como algo externo, desde el día de nuestra boda hasta el día del nacimiento de nuestrx (primer) hijx. El día de nuestra boda indica que ya es oficial que no vivimos solas y amargadas (esto va junto), es oficial que ya hemos encontrado (porque también nos han dicho que hay que buscarlo) nuestro mayor tesoro al final del arcoíris: alguien que nos acompañe de por vida, y –preferiblemente, por supuesto- que sea un hombre.
Por otro lado, el día que nos convertimos en madres nos «completamos» (los hombres nunca estuvieron incompletos), dejamos de sentir «ese vacío» (los hombres nunca estuvieron vacíos). Tener hambre de hijx no debería ser nunca una imposición social interpretada como un deseo propio, ni ser mujer debería ser un formulario en el que ir marcando casillas. Tal vez sea esto a lo que se refería Betty Friedan cuando hablaba de «el malestar que no tiene nombre» y lo que el feminismo lleva dos siglos tratando de identificar como aquello que hace que nos vaya (nos siga yendo aunque en menor medida) mal.
Coffee-Break-News/ Susan Copich
Las feministas tenemos fea costumbre y larga tradición de moñearnos. Sí, he dicho moñearnos; criticar es bien, moñear es mal. La hija predilecta del Patriarcado, esa garrapata que nos parasita a todas las mujeres y que hemos convenido llamar misoginia, lleva tiempo enfrentándonos entre nosotras: hace cien años las sufragistas estadounidenses ya se peleaban con las «mujeres de vida alegre» (lo cierto y verdad es que las putas siempre andan enfrentadas con prácticamente todos los sectores del feminismo), las radfem contra las libfem, las que quieren deconstruir la feminidad contra las que defienden el empoderamiento de la hiperfeminidad, las cis contra las trans, las lesbianas contra las hetero, Camille Paglia –de ego y arrogancia tan grandes y erectos que el Patriarcado se le queda como enemigo algo flácido y esmirriado- contra todas. Por supuesto, en el moñeamiento no faltan las madres contra las no-madres y las madres de maternidá hegemónica (Buenasmadres) contra las madres disidentes y subversivas (Malasmadres).
Yo quiero desde estas líneas pegarle fuego a los carnets que van repartiendo las Buenasmadres por los parques de bolas, quiero deconstruir ese cliché Virgenmariesco que prescribe la maternidá dominante, quiero buscar una fórmula propia de querer y educar fuera de estereotipos que confundan cariño con dependencia, amor con neurosis sobreprotectora. Quiero Una Maternidad Propia (Virginia, desde aquí un beso, ¡cuánto nos has dado!) alejada de los discursos del babyboom de la posguerra: las mujeres no estamos aquí para ser máquinas paridoras que subsanen un déficit demográfico derivado del ejercicio masculino de la guerra, ni creo que proceda realzar la maternidad y los valores de la familia por encima de nuestro propio bienestar.
En definitiva, quiero reivindicar una maternidad que no sea un coñazo o que, si lo es, te deje expresarlo sin temor a sentir en la nuca las cámaras de gas de la maldita culpa, normalizar –por qué no- una imagen de madre que pueda llevar -si quiere- la falda a 5 centímetros del coño. No es posible estar trabajando fuera de casa, pringar en la casa, soportar el cuestionamiento social y el intrusismo desde el embarazo hasta el parto y luego durante la crianza, sonriendo todo el rato sin tener un colapso emocional. No es posible ni sano, por mucho que nos den un día de mierda en el calendario para homenajearnos.
Publicado anteriormente en el diario.es: Malasmadres
LA FAMILIA
ha sido históricamente, así lo analizaron acertadamente las pensadoras feministas, el núcleo a partir del cual se sostiene y perpetúa el sistema patriarcal. Por encima de la familia patriarcal está la sociedad y por encima de la sociedad, el Estado. Papá Estado: esa figura autoritaria que se mantiene gracias a la única violencia (real y simbólica) que está legitimada: la violencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (en el adentro), la violencia de los ejércitos (en el afuera) y la violencia con soporte jurídico y legal, las leyes (la Ley de Extranjería, la Ley Mordaza).
Siempre he pensado que no se puede cambiar nada desde las estructuras de dentro, sería un contrasentido, ningún sistema daría por válida la existencia de una sola grieta, por mínima que ésta fuera, que posibilitara su propia destrucción; ningún sistema tiene ni contempla tener las narrativas o los mecanismos del suicidarse.
Es por esto que estas dos personas mayores con sus dos personas pequeñas (suyas de pertenencia pero no suyas de propiedad) están construyendo una red que no es cliché, que no es libro de familia, que no es papeles, que no es palabras feas como «madrastra». Las palabras feas nos vuelven personas feas.
No creemos en las madres de primera y las madres de segunda, creemos en el vasto campo sin puertas que son los cuidados.
No nos interesa qué criatura se asomó por qué vulva, es irrelevante.
Hay tanto tantísimo contenido político-emocional en lo que no nos interesa que te sientes tan fuerte que piensas que nadie te puede tocar.
Relato y fotos que nos envía una vecina que ha presenciado desde su balcón este atropello de corte racista, abuso de poder y autoritarismo.
Un muchacho negro ha sido detenido irregularmente en la calle de San Andrés, esquina con plaza de san Agustín, por estar rebuscando entre los coches aparcados, pero no lo reducen los agentes, lo golpean y lo tiran al suelo un grupo de operarios de recogida de basuras de Ferrovial.
Además al hombre que aparece en las fotos interesándose por el suceso le han puesto una multa.
Insisto en que al chico negro lo golpean y tiran al suelo sin ser agentes de la autoridad, es decir lo agreden al tomarse la justicia por su mano, y los miembros de las fuerzas de seguridad del estado le otorgan y delegan el ejercicio del monopolio de la violencia a ciudadanos corrientes sin potestad para restringir los derechos y libertades y al asistir complacientes a la inmovilización del sujeto le están negligente e ilegalmente atribuyendo unas funciones que no les corresponden.
Es una actuación y detención irregular e ilegal de los agentes de la Policía que vulnera los derechos y libertades constitucionales y regulados por Ley.
Desde la Coordinadora ARM animamos a la gente a seguir denunciando desde sus balcones los excesos de autoridad, abuso y poder.
Hagamos de los balcones esos observatorios desde los que combatir esos excesos, porque el Gran Hermano nos vigila, sí, pero la vigilancia será siempre bidireccional.
Los ERTE y la avaricia empresarial, por José Pascual Rubio
Con esta nueva crisis del Covid-19 están saltando muchas costuras en nuestra sociedad. El sistema sanitario y todo lo relacionado con los cuidados, como son las residencias de mayores, es lo más visible, pero el mundo del trabajo también está haciendo aguas.
Con el estado de alarma se ha modificado la legislación en cuanto a los ERTE (Expedientes de Regulación de Empleo Temporal). Por una parte lxs trabajadorxs afectadxs por un ERTE podrán recibir la prestación por desempleo sin tener cotizados los 360 días establecidos y por otra las empresas quedan exentas de abonar las cotizaciones a la seguridad social durante el tiempo que dure el expediente.
La medida parecería buena si no fuera porque esconde la precariedad en la que se encuentra el mercado laboral. Para empezar la prestación por desempleo sólo llega al 70% del raquítico salario pactado en las diferentes negociaciones colectivas. En la mayoría de sectores productivos la escasez salarial se suple con la realización de horas extras, evidentemente pagadas en negro, o los pluses por productividad, que para cobrarlos hay dejarse el lomo, es decir, lo mismo que las horas extras pero con otro nombre.
Ahora con los ERTE, esa parte de trabajo extra que le servía a la gente para llegar a final de mes ya no se puede realizar, por lo tanto si ya no se llegaba con el 100%, menos se va a llegar recortando un 30% los escasos salarios. Pero la avaricia empresarial de este país tiene su propio concepto de I+D.
Imaginemos esta situación: una empresa hace un ERTE parcial que afecta a una parte de la plantilla, es decir, que no implica un cierre. La empresa continúa con actividad y sigue trabajando con la plantilla no afectada por el ERTE y con toda o parte de la plantilla que si está afectada, dependiendo del volumen de actividad que consiga mantener. A esta última parte de la plantilla la empresa les paga el 30% del sueldo dejado de percibir con la nueva situación del expediente temporal. ¿Es posible que se esté dando esta situación?
Pues es más que probable si tenemos en cuenta que en la Encuesta de Población Activa (EPA) de hace aproximadamente un año, en España había 797.000 personas trabajadoras (el 4,8 % del total) que realizaban horas extras, de las que casi la mitad de esas persona no cobraba ni cotizaba por ellas. Además casi 376.000 personas realizaban un total de 2,96 millones de horas extra a la semana sin cobrar por ello.
A la situación descrita debemos añadir la nula responsabilidad social de las grandes empresas y multinacionales que, teniendo beneficios, se están acogiendo a la nueva regulación de los ERTE, dejando de pagar las cotizaciones a la seguridad social. El Corte Inglés ha presentado un ERTE que afecta a 25.900 personas, el más numeroso hasta el momento y va a dejar de pagar a la seguridad social las cotizaciones de todas esas personas. Es inadmisible que una empresa como El Corte Ingles, que en 2018, tuvo unos beneficios netos de 260 millones de euros (un 27,7% más que el año anterior), deje de contribuir al erario público.
La retahíla es interminable, el grupo Zena Alsea (VIP, Cañas y Tapas, Starbucks, Dominos pizza) ha presentado un ERTE que afecta a 22.000 personas y en 2018 tuvo unos beneficios de 102 millones de euros. Hoteles Riu presenta un ERTE que afecta a 5.500 personas y tuvo en 2018 unos beneficios de 222 millones de euros. La aerolínea Vueling presenta un ERTE que afecta a casi toda su plantilla, a unas 4300 personas y tuvo unos beneficios en 2019 de 132 millones de euros. Decathlon, la mayor empresa de deportes del país, ha solicitado un ERTE que afecta a 8.800 personas y tuvo unos beneficios en 2018 de 96,6 millones de euros.
Por si esto no fuera suficiente tenemos que asistir a la humillación de las donaciones. Empresarios, deportistas y gente de calaña variada que, mediante ingeniería financiera, o bien no tributan aquí, o lo hacen con una laxitud que de no ser por la legislación permisiva existente estaríamos hablando de delitos. Amancio Ortega ha donado 25 millones y 300.000 mascarillas y resulta ilustrativo recuperar el comentario que el periodista Antón Losada escribió, el pasado septiembre, sobre la donación de 90 millones que realizó, en aquel entonces, Amancio Ortega: “el año pasado ingresó más de 1.600 millones de euros en dividendos y pagó solo un 5 %, unos 80 millones de euros. Si hubiera pagado lo que usted y yo pagamos por unas simples rentas del capital, debería haber pagado unos 320 millones. 80 millones que ya ha pagado más los 90 de la donación, son 170 millones. Según mis cuentas, Amancio Ortega aun nos debe 150 millones de euros". Es necesario recordar que este señor es la persona más rica del país y la sexta más rica del mundo. Inditex, su conglomero empresarial, tiene previsto presentar un ERTE si el estado de alarma va más allá del 15 de abril. Inditex tuvo unos beneficios en 2019 de 3.639 millones de euros.
Esta situación no es de recibo. No podemos pagar toda la crisis las personas trabajadoras. Actualmente el impuesto de las personas físicas, el IRPF que nos descuentas de nuestras nóminas todos los meses supone el 73% por ciento de todo lo recaudado por impuestos directos, frente al 22% que corresponde al impuesto de sociedades, el que pagan las empresas.
Estamos asistiendo al rescate de empresas que tiene beneficios con dinero de nuestros impuestos. Seguimos en la espiral sempiterna de privatizar los beneficios y socializar las pérdidas. Algo inaceptable en cualquier momento, que se transforma en humillante en los días que nos está tocando vivir. O su riqueza o nuestras vidas.
AYER TERMINÉ DE LEER 'VULVA'
de Mithu Sanyal que contiene varios apartados maravillosos dedicados al origen etimológico de palabras como 'ficken' o 'fuck' ('follar' en alemán e inglés respectivamente), 'honeymoon' o 'yawn' (bostezar en inglés), ésto último vinculando asombrosamente la vulva con la boca. De conectar la vulva con la boca (lo vemos en el uso descriptivo de los 'labios' mayores o menores, por ejemplo, o en otras palabras compuestas y fraseología también usadas hoy en día en alemán: 'Fotzenbart' (perilla con bigote), 'Halt di Fotz' (Cállate, literalmente: cierra el coño)) a conectar la vulva con la voz, entendiendo la voz en un marco de sujeto político, hay sólo un paso.
La conexión entre el sujeto político 'puta' (lo que muchas veces he llamado 'la voz puta') y su sexualidad utilizada en el trabajo sexual (y discutida ad eternum y ad aburrimientum por el movimiento feminista de la prostitución) me ha lanzado, como si descendiera por un tobogán neuronal, a otra revelación: callar la vulva es, efectivamente, callar la boca.
Según Mithu Sanyal, las artistas de la New Burlesque quieren vulva y raciocinio, sexo y política: «Que VaVoom se defina explícitamente como feminista es más que una declaración política, es un ataque frontal, ya que desde el comienzo del boom del burlesque se discute en los medios si las mujeres que se desnudan en público pueden llamarse feministas o no.»
Ya veis, amigas, que las abolicionistas no están teniendo conversaciones nuevas.
Así también, el recurrido argumento de que la prostitución es patriarcal (por cierto que nunca he visto ni leído a ninguna puta ni a ninguna aliada pro-derechos defender lo contrario) lo que propone en realidad es seguir en bucle la lógica del 'mirar y ser mirado', reforzando eso tan machuno que dice que la mujer es objeto sexual, nunca sujeto sexual. Dice la filósofa Christina von Braun: «En cierto modo, se podría decir que la diferencia entre el ver y ser visto se ha superpuesto a las diferencias de género e incluso tal vez las ha usurpado. La masculinidad es definida por el ver, la feminidad por el ser visto» o, por decirlo más fácil con la Sanyal, parece que: «Sólo puede ver quien tiene un pene.»
Concluyo ya, amiguis abolas, no se destruye el patriarcado con las lógicas del patriarcado, al contrario, así lo que se hace es fortalecerlo.
Besos y abrazos virtuales para mis compañeras de lucha las señoras putas de las que no puedo parar de aprender como mujer y como feminista. Vienen tiempos jodidos para una profesión tan estigmatizada como es el trabajo sexual y una situación política que va a ser difícil de justificar con la industria del rescate que no rescata y el hipócrita y mezquino movimiento abolicionista que ahora más que nunca está condenando a tantas mujeres al miedo y a la miseria. No hay argumento político que os salve, desgraciadas.
Ante el peligro de infección por coronavirus en las cárceles, 39 asociaciones y grupos, entre los que se encuentra nuestro colectivo, en lugar de medidas de privación y represión, solicitan a las autoridades carcelarias, EXCARCELACIONES, INFORMACIÓN CLARA Y VERDADERA PREVENCIÓN
"Como han difundido bastantes medios alternativos y órganos de expresión de los grupos firmantes, durante la mañana del 16 de marzo, por iniciativa de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA), se entregaron oficialmente sendos escritos dirigidos al Ministerio del Interior y a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias solicitando “una serie de medidas urgentes para velar por los derechos fundamentales de las personas privadas de libertad”. Se adhirieron casi cuarenta entidades de defensa de los derechos humanos y grupos anticarcelarios, expresando su preocupación por “los efectos que puede tener el coronavirus en la salud y en los derechos de las personas presas”, advirtiendo que, según la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, un “servicio médico inadecuado dentro de prisión puede llegar a constituir un trato inhumano o degradante” y señalando que “pueden darse situaciones en las que la correcta administración de la justicia penal requiera la adopción de medidas humanitarias tales como la excarcelación o la detención domiciliaria”. En ese sentido, apuntan que “nuestro ordenamiento jurídico, por ejemplo, cuenta con medidas alternativas a la privación de libertad dentro de prisión para aquellas personas enfermas o mayores”.
Como dice, por ejemplo, Vicent Alamela en un artículo publicado en la página de La Directa: “En el documento dirigido a las instituciones penitenciarias se hace referencia a la deficiente situación sanitaria que se vive en los centros penitenciarios del Estado –donde actualmente el 41,66% de las plazas médicas están sin cubrir–, y alertan de que “un servicio médico inadecuado dentro de las cárceles puede llegar a constituir un trato inhumano y degradante para las personas “, y que por ello “pueden darse situaciones en las que la correcta administración de la justicia penal requiera la adopción de medidas humanitarias como la excarcelación o la detención domiciliaria”. Estas entidades también recuerdan a las instituciones que el actual ordenamiento jurídico ‘cuenta con medidas alternativas a la privación de libertad para las personas mayores o que están enfermas.’
Para hacer frente a las deficiencias del sistema sanitario dentro de los centros, las organizaciones solicitan que se apliquen a partir de hoy mismo una docena de medidas específicas. Entre estas recomendaciones, se incluye que se refuerzcen inmediatamente las plantillas del personal sanitario dentro de las prisiones, que el aislamiento de las personas con Covidien-19 se produzca en unas instalaciones médicas y no en una celda, que se excarcele a las personas con enfermedades graves o con más de 70 años como ya marcan los artículos 104.4 y 196 del Reglamento Penitenciario, la gratuidad de las llamadas por teléfono adicionales y el aumento de las comunicaciones orales a través de locutorio.
Esta última recomendación en relación con las comunicaciones a través del locutorio –y con un cristal de por medio–, se mostró innecesaria al quedar suspendidas este domingo 15 de marzo las comunicaciones en todas las cárceles del estado por orden del ministro Grande-Marlaska. Ante esto, desde las entidades de defensa de los derechos humanos que firman el escrito, muestran “oposición” y solicitan que se instale “con carácter de urgencia” un sistema de videollamadas en todas las prisiones para que las personas presas puedan seguir efectuando las comunicaciones ordinarias. “No tiene sentido en este momento no implementar, también en las cárceles, las tecnologías de comunicación con las que cuenta el resto de la ciudadanía”. Desde las organizaciones señalan que se trata de adoptar medidas urgentes que, por un lado, eviten la propagación del coronavirus dentro de las cárceles y, por otro, garanticen los derechos fundamentales de los privados de libertad.”
LO QUE SE SOLICITA
1.- En relación a las medidas a adoptar referidas a la asistencia médica:
a) Reforzar de inmediato las plantilla de personal sanitario dentro de prisión, especialmente en aquellos centros penitenciarios donde no existe actualmente asistencia por ausencia de personal.
b) En caso de que se diera algún positivo, procurar que el aislamiento se haga en una instalación médica, no en celda como una sanción.
c) Medidas especiales de control para los funcionarios y trabajadores. Hasta ahora son quienes han dado positivo y quienes pueden ser fuente de contagio al estar en contacto físico con las personas privadas de libertad.
2.- En relación a la adopción de medidas de excarcelación por motivos humanitarios:
a) Excarcelación inmediata de internos enfermos graves y de más de 70 años por constituir un grupo con doble riesgo.
b) Excarcelación de población preventiva estableciendo otro tipo de controles si fueran necesarios. Aunque el arresto domiciliario o la libertad provisional tendrá que ser decidido por el Juez del que dependan, se insta a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias a que revise las situaciones en las que estas posibilidades deben articularse en la situación excepcional en la que nos encontramos y lo comuniquen a los Jueces.
c) Respecto a la la progresión al tercer grado por motivos humanitarios y de dignidad personal, tras la reforma del 2015, el Código Penal (CP) atribuye la adopción de dicha medida al tribunal o juez de vigilancia penitenciaria. Del mismo tiempo, también tiene la competencia para la concesión de la libertad condicional humanitaria del artículo 91 CP, por lo que solicitamos a la Administración penitenciaria que evalúe tales casos e inste al órgano judicial a su adopción.
d) Excarcelación de personas con condenas de poca duración y cumplimiento del régimen abierto fuera de los establecimientos con las posibilidades que la normativa penitenciaria prevé (control telemático o de otro tipo). A este respecto la SGIP tiene en su mano la progresión al tercer grado a través de los artículos 86.4 y 100.2 del Reglamento Penitenciario.
e) Excarcelación de quienes se encuentran en los Centros de Inserción Social.
3.- En relación a las comunicaciones y derecho a la información de las familias y de las personas privadas de libertad:
a) El incremento de las comunicaciones orales ordinarias a través de locutorios.
b) La gratuidad de llamadas telefónicas extra.
c) Información a las familias de la situación sanitaria de sus familiares internos de manera lo más rápida y clara posible.
Escrito dirigido al Ministerio del Interior:
Escrito dirigido a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias:
Coordinadora Anti Represión de la Región de Murcia
Associació Memòria Contra la Tortura
Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía
Movimiento Antirrepresivo de Madrid
Solidarios de la sanidad
Coordinadora de Barrios
Observatori del Sistema Penal i els Drets Humans
Obra Social Madrid Tetuán
Irídia – Centro por la Defensa de los Derechos Humanos
Asociación Apoyo
Colectivo Cassandra
Salhaketa Nafarroa
Oteando – Observatorio para la defensa de las libertades
Red Jurídica
CAMPA
ALAZ
Movimiento Feminista de Murcia
Asamblea contra el CIE de Aluche
OMV Obra Mercedaria Valencia
Colectivo Pronoia
Colectivo Anticarcelario La Corda
Grup de suport a presxs de Lleida
CNT-AIT Granada
Juventudes Libertarias de Jaén
CGT Región de Murcia
Osabideak
Salhaketa Araba
Comisión de Asesoramento Xurídico Penitenciario de Ourense (CAXPOU)
Ilustre Colexio da Avogacía de Ourense
Comisión Legal Sol
Colectivo Anticarcelario Todo Puede Caer
Stop Represión Granada
CNT-AIT Tarragona
EsCULcA – Observatorio dereitos e liberdades
Rights International Spain (RIS)
Anticapitalistas Aragón
Derechos Civiles 15M Zaragoza
Comisión Penal ALA
Marcha contra la macrocárcel de Zuera"