martes, 19 de noviembre de 2013

Vídeo realizado para las Jornadas Anti Represión Murcia el 13 y 14 de noviembre 2013

A muchas personas les sonará extraño, incluso tercermundista o propio tan sólo de descaradas dictaduras, pero esto es una realidad en nuestro país. Sí. Esto está sucediendo, y esta brutal represión ejercida contra los movimientos y las protestas sociales, lejos de disimularse, cada vez está siendo más generalizada, aunque al mismo tiempo más silenciada.

martes, 12 de noviembre de 2013

Jornadas Anti Represión en la Región de Murcia

¿Te cabrea observar cómo los políticos se dedican a sus asuntos particulares en lugar de ocuparse de los problemas de la población a la que dicen representar?

Quizá deberías saber, además, que no sólo ignoran nuestros problemas, sino que cuando las personas nos organizamos para solucionarlos (protegiendo los derechos de vivienda, los laborales, legales, de inmigrantes, ambientales, o los servicios sociales) entonces lanzan toda su artillería para impedirlo. Primero mintiendo, sesgando u ocultando la realidad para criminalizar las protestas e iniciativas sociales; después acosando a través de sanciones y procesos judiciales; y finalmente amenazando y enviando fuerzas policiales contra personas para golpearlas, destrozarlas e incluso torturarlas.

A muchas personas les sonará extraño todo esto, incluso tercermundista o propio tan sólo de descaradas dictaduras, pero esto es una realidad en nuestro país. Sí. Esto está sucediendo, y esta brutal represión ejercida contra los movimientos y las protestas sociales, lejos de disimularse, cada vez está siendo más generalizada, aunque al mismo tiempo más silenciada.

Ante esta deleznable estrategia de extorsión, las personas y sus colectivos, firmemente convencidas de la validez, la necesidad, la urgencia y la justicia que hay detrás de su actividad social, no han llegado a amedrentarse en ningún instante, sino que con más decisión y coraje que nunca están organizándose para poder contener esta estrategia de represión a través de redes de información, colaboración, solidaridad y apoyo mutuo.

Así nació la Coordinadora Anti Represión de la Región de Murcia, con la voluntad inequívoca de no dejar a ninguna persona sola ante el ejercicio de la represión desde el poder, y de proteger la legítima protesta civil, así como el libre ejercicio de asociación y construcción de iniciativas sociales. Y no sólo a través de redes generadas dentro de la Región, sino también estrechando lazos organizativos en el resto del país.

Para mostrar todo esto con más detalle, con motivo del aniversario de una de las cargas policiales más brutales sufridas aquí en Murcia (durante la jornada de Huelga General el pasado 14N), la Coordinadora Anti Represión ha organizado unas Jornadas antirrepresivas que contarán con:



- el miércoles 13 de Noviembre, en el Edificio Moneo a las 19:30h, una mesa-coloquio que contará con la presencia de colectivos como Red Solidaria, Madres contra la Represión, Plataforma de Afectados por la Hipoteca, Círculo de Silencio, así como algunos testimonios, y que tratarán de diversas cuestiones que profundizarán en la cuestión de la represión en nuestro país.

- y el Jueves 14 de Noviembre, en la Plaza del Cardenal Belluga a las 17:30h, una exposición fotográfica y audiovisual que recopila la realidad de la represión en nuestra región durante los dos últimos años a través de casos documentados, y que contará con la presencia y la participación de gran parte de los testimonios de los casos expuestos.


Evento en Facebook (comparte, difunde):   https://www.facebook.com/events/604319652949425/
 
Asociación Madres contra la Represión: https://www.facebook.com/pages/Asociación-Madres-Contra-la-Represión/131934193650514
 
Red Solidaria Antirrepresiva: https://www.facebook.com/pages/Red-Solidaria-Antirrepresiva/164252043774387
 


Unión contra la represión


 En el contexto de la crisis que vivimos hoy en nuestro país, un país con una todavía incipiente experiencia democrática, son cada vez más las personas que están percibiendo muchas de las contradicciones con las que llevamos conviviendo estas últimas tres décadas. Cada nuevo día que transcurre, y aún a pesar de las escasas y sesgadas noticias que nos llegan desde las altas esferas políticas, se hace más evidente para la mayor parte de la población que esos pilares fundamentales y originarios que nos enseñaron y nos prometieron que constituían nuestra democracia, no son tan fundamentales, sino que están supeditados a cierta clase de intereses. Por supuesto, estos intereses elevados no son precisamente los de la gran mayoría, no son los intereses de ese pueblo en el que supuestamente, según afirma nuestra constitución, reside la soberanía nacional y del que emanan los poderes del Estado. Son más bien los intereses de los banqueros, de sus grandiosas inversiones financieras que nunca revierten en el pueblo aunque a nosotros sí se nos obligue a rescatarlos, a cubrir sus agujeros o a pagar por sus errores. Son los intereses de unos políticos anclados con ansia a un poder que les permite hacer y deshacer a su antojo, y que les permite otorgar privilegios a familiares y amigotes o simplemente a cambio de jugosos sobornos. Son también los intereses de ávidos empresarios que, siguiendo la lógica capitalista, fuerzan a toda costa el máximo aumento de sus beneficios aun si para ello deben de defraudar, evadir impuestos, o abusar de sus trabajadores. Son incluso intereses de carácter ideológico, de aquellos personajes procedentes de oscuras épocas pasadas y que la transición no supo impedir que continuaran influyendo en la nueva vida política democrática.


Una gran parte de la población, tras asumir este enorme desengaño, se ha visto sumida en un vacuo aturdimiento, o sencillamente no ha sido capaz de asimilarlo. Otra parte de la sociedad, más decidida, ha decidido alzar su voz y hacer uso de legítimas herramientas para mostrar este engaño, para reclamar una justa práctica democrática, para luchar contra los abusos y las prácticas que impiden al grueso de la población poder asegurarse unas mínimas condiciones dignas de vida, y para denunciar la existencia de esos intereses que desde los distintos poderes se sobreponen a la propia esencia democrática.


En este sentido, en Murcia, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca lleva una incansable lucha por hacer prevalecer el derecho a una vivienda digna; la Plataforma Pro Soterramiento por evitar que una importante parte de la ciudad sea marginada y empeore su calidad de vida y su seguridad; el movimiento del 15M por intentar devolver la participación política a una ciudadanía limitada a colocar una papeleta en una caja cada cuatro años; Aidmur (Interinos Docentes de Murcia) por asegurar no sólo el futuro de su situación profesional sino también por devolver el futuro de una educación que funcione en nuestra región con unos mínimos de calidad; el Círculo de Silencio por denunciar y combatir la discriminación racial y los abusos cometidos contra la inmigración para que prevalezca el sentido de la dignidad de todas las personas sin distinciones. Son sólo algunos de los ejemplos de la incansable lucha de personas y colectivos contra esos intereses que injustamente están prevaleciendo sobre nuestras vidas, nuestra libertad y nuestros derechos.


Pues bien, al mecanismo activado para contener estas justas y decididas críticas y demandas de la población es a lo que llamamos REPRESIÓN, expresada en múltiples formas. Desde la propaganda de comunicación del Estado, encargada de criminalizar la protesta social, pasando por las numerosas sanciones o acciones judiciales que, aun siendo falsas muchas de ellas, ponen en graves aprietos económicos a los activistas, hasta llegar a la más cruda expresión de la violencia sobre los cuerpos de las personas en forma de cargas policiales, amenazas, e incluso la tortura. También, el aislamiento ha sido una de las formas de represión más efectiva que el Estado y sus aparatos han utilizado, atacando a cada colectivo de forma individual y, dentro de cada colectivo, aislando a las personas a través de acosos y procesos particulares. El objetivo: hacer ver que las personas nos encontramos solas y desprotegidas en la lucha por restablecer nuestros derechos.

La respuesta no puede ser otra que deshacer ese aislamiento y disgregación intencionadas y unirnos, todas las personas que luchamos contra las distintas injusticias, con el objetivo de aumentar la resistencia hacia todas las formas de represión y como estrategia de contención de las diversas agresiones, ayudándonos unas a otras y respondiendo de forma conjunta. Con ese espíritu es con el que nació la Coordinadora Anti Represión de la Región de Murcia, tomando como base la solidaridad y el apoyo mutuo entre los distintos colectivos y personas que están siendo represaliadas.

Con motivo, además, del aniversario de una de las más agresivas cargas policiales vividas en Murcia (durante la jornada de Huelga General el 14N del año pasado), esta Coordinadora antirrepresiva murciana ha organizado para los próximos días 13 y 14 de noviembre unas jornadas contra la represión que contarán con la presencia de colectivos como Madres contra la Represión, entre otros, y que ha recopilado para mostrarlo al público una muestra gráfica y testimonial de los actos de represión más llamativos que diversas personas y colectivos sociales han sufrido en los últimos años. Será el día 13 de noviembre a las 19:30h en el Edificio Moneo, a través de una charla coloquio que contará con buena muestra de los movimientos sociales en Murcia y con la visita desde Madrid de la Asociación Madres contra la Represión, y el día 14 de noviembre con una exposición fotográfica y audiovisual en la Plaza del Cardenal Belluga.




La represión, el verdadero lenguaje del poder

De José Pascual Rubio Cano.
Fuente: La Opinión de Murcia

Hace un año, concretamente el 14 de noviembre de 2012, tuvo lugar una huelga general y en nuestra Región se realizaron numerosos actos para rechazar las políticas que fomentan el paro, el recorte de nuestros derechos y la precariedad en todos los ámbitos de nuestra vida. Un sinfín de gentes reclamó un reparto justo de la riqueza.

La respuesta policial fue un ejercicio de represión en toda regla. Al terminar la manifestación por el centro de la ciudad, los antidisturbios fueron desplazando a un reducido grupo de personas desde la parte de la Avenida de la Libertad, próxima a la Plaza Fuensanta, hacia la calle Bando de la Huerta, una calle poco visible. Una vez allí sacaron sus porras y comenzaron a golpear como si les fuera la vida. Los gritos y las caras ensangrentadas de algunas personas eran el fiel reflejo de las palizas. Fue una carga premeditada.
No es un caso aislado.

El 23 de diciembre de 2010, con los primeros recortes autonómicos, se realiza una protesta frente a la Asamblea Regional, la Policía realiza diversas cargas, en una de ellas media docena de agentes se ceban con un manifestante.

El 15 de diciembre de 2011, la Policía, en un desahucio, desaloja de su vivienda por la fuerza a una familia nigeriana en Puente Tocinos. En la huelga general del 29 de marzo de 2012 se produjeron varias cargas policiales; como consecuencia, un compañero tuvo que ser intervenido quirúrgicamente por rotura de cadera. El 15 de junio de 2012, coincidiendo con la asistencia del alcalde de Murcia a declarar como imputado en un caso de corrupción urbanística, un contingente policial disuelve a una docena de manifestantes situados en la acera mediante patadas y agarrones en el cuello, provocando temporalmente la asfixia a un compañero.

El 29 de septiembre de 2012, ya finalizada la manifestación, el Cuerpo Nacional de Policía realiza una carga motorizada por las calles de la ciudad y un chaval de 16 años es atropellado por una moto, le parten el tobillo, lo retienen y apalean en comisaría, manteniéndolo sin asistencia médica durante un largo período de tiempo. El joven tiene que ser operado y lleva cinco clavos en su pierna. La propia Policía lo denuncia por haber tirado a un agente de la moto; finalmente es absuelto. En el día del Bando de la Huerta de 2013, la Policía carga brutalmente contra vecinos de Santiago el Mayor cuando se concentraban en el paso a nivel para exigir su soterramiento; hay cinco detenidos, uno denuncia agresiones dentro del furgón policial, otra persona es desviada a un centro médico tras sufrir una angina de pecho causada por la agresión sufrida.
 
La existencia de listas negras es una realidad en nuestra Región. En mayo de 2012 cuatro personas fueron denunciadas, sin previa identificación policial por protestar contra la intervención de la empresa privada en la universidad pública, coincidiendo con la visita de Emilio Botín a la misma. Tras la manifestación antifascista celebrada el 12 de octubre de 2012, fueron denunciadas varias personas, muchas de ellas no se encontraban en dicha movilización; el fiscal ha solicitado la absolución para catorce personas.

«¡Cállate la boca, negro de mierda, gandul, tú qué vas a tener un restaurante!». Esta fue la respuesta de la Policía Nacional a un ciudadano senegalés cuando lo identificaron la noche del 26 de julio de 2013 al salir del restaurante donde trabajaba. Acusado de consumo y tenencia de drogas fue retenido en el calabozo, incomunicado, sin comida ni bebida durante 36 horas. Los análisis de sangre y orina reflejaron que no había restos de droga ni de alcohol. El parte médico refleja policontusiones en varias partes del cuerpo.

Las élites empresariales también reprimen. La vulneración del derecho a huelga es una práctica habitual. En estas fechas hay huelgas en el ferrocarril para evitar la privatización de este servicio público y en algunos departamentos los servicios mínimos alcanzan el 70%.

La represión se nos presenta de muchas formas, por ejemplo, mediante declaraciones de políticos
asociando activismo con violencia, con identificaciones injustificadas, impidiendo manifestaciones o con juicios de faltas. El resultado es una sobrecarga de multas y costes de juicios que asfixian los movimientos sociales. Como el caso del activista sancionado con 1.300 euros por su participación en una protesta en la consejería de Educación y en un escrache al exconsejero Sotoca.

Ante esta pérdida de derechos, las personas se organizan generando un tejido social solidario. Cuando ese tejido social además de demandar un reparto justo de la riqueza, exige un reparto real del poder, aparece la represión bajo sus infinitas caras. Represión que tiene como objetivo romper con las convicciones personales y resquebrajar el tejido social construido con los hilos de la solidaridad y el apoyo mutuo.
 
Jornadas antirrepresivas en el Moneo
 
Hace meses se constituyó la Coordinadora AntiRepresión de la Región de Murcia (ARM) con el propósito de visibilizar y denunciar todas las formas de represión que derivan del poder. Aprovechando el primer aniversario de la brutal carga policial, hemos organizado unas jornadas antirrepresivas con una mesa coloquio donde participarán, entre otras, Madres Contra la Represión, el miércoles 13 en el Moneo y una exposición fotográfica y audiovisual en la plaza Cardenal Belluga el jueves 14.

Nuestra misma existencia como personas vivas, imaginativas y creativas comporta la aplicación de medidas represivas por parte del poder, y como no estamos dispuestas a dejar de ser como somos, aprenderemos a resistir la represión a la vez que construimos espacios de contrapoder para destruirla.



martes, 29 de octubre de 2013

Un nuevo montaje policial en Murcia

16 jovenes están siendo juzgadxs en la ciudad de Murcia falsamente acusadxs de participar en altercados con la policia que protegía a un grupo de ultraderechistas que se manifestaban por Alfonso X el 12 de octubre del año 2012.

La mayoría de lxs acusados ni siquiera estaba en la ciudad, imputando a gente con alto grado de minusvalias, o incluso los hay que viven desde hace más de 5 años fuera de Murcia.

Con estas imputaciones se demuestra una vez más, como en el caso de José David y el sobrino del presidente de la comunidad autonoma, la existencia de ficheros ilegales por parte de la policia, donde hay todo tipo de personas fichadas: por ir al futbol, por su estetica, por su pertenencia a partidos y sindicatos o incluso por el tipo de bares y conciertos a los que acuden.

Por ello pedimos la depuración de responsabilidades en la policia, la destrucción de los ficheros ilegales y la retirada de todos los cargos a los acusados. Basta de montajes policiales en Murcia, Alicante, Barcelona, etc.

"Contra los montajes policiales organización y lucha popular

lunes, 22 de julio de 2013

Nueva estrategia represiva en Murcia

La delegación del gobierno en connivencia con la policía nacional, está desarrollando en Murcia una nueva estrategia para tratar de frenar los movimientos sociales más reivindicativos.

Hasta ahora han utilizado diversas estrategias que no han dado los resultados que esperaban:

-Violencia: casos como los del TSJ, los del 14N, el caso Alan, las cargas en las vías, etc., han dado muy mal resultado, pues han servido para ennegrecer más la imagen ciudadana de la policía, así como la agria polémica que se suele suscitar a nivel mediático.

-Detenciones: son numerosos los casos de detenciones arbitrarias por parte de los funcionarios policiales a miembros de los movimientos sociales. Detenciones que no suelen durar más que escasas horas debido a la falta de antecedentes de los detenidos o bien a que en el juzgado no ven claro el delito que se imputa por parte de los agentes.

-Denuncias por lo penal: son varias las denuncias que pesan sobre activistas y que hasta ahora no han dado el fruto esperado por los denunciantes. Una a una van siendo sobreseídas las denuncias por el juzgado, dándose la situación que hasta ahora no ha sido condenado ningún activista. Tras el sobreseimiento, los agentes quedan en mal lugar al demostrarse la falsedad de sus acusaciones y por lo normal el denunciado emprende acciones legales contra los agentes.

Visto lo visto, alguna mente pensante de la Delegación de Gobierno o de la Jefatura Superior de Policía ha pensado que la estrategia debe cambiar, y tal vez entre chuletón y marisco han decido que la estrategia a utilizar sea la de las sanciones administrativas.

Las sanciones administrativas son interpuestas directamente desde la delegación del gobierno, con posibilidad de recurrir en caso de que las alegaciones del denunciado no satisfagan a la misma delegación. La problemática de este tipo de sanciones es que pueden ser interpuestas muchos meses después de haberse cometido la sanción, falta o delito, con lo que el acusado debe recordar testigos de lo ocurrido y tratar de recuperar material gráfico de aquel día....una situación bastante complicada y que deja en relativa indefensión al denunciado.

Estamos desarrollando nuevas estrategias para defendernos de esto. La inteligencia colectiva y el apoyo mutuo están por encima de las estrategias torticeras de los que siguen el juego a chorizos, especuladores y corruptos.

domingo, 23 de junio de 2013

Murcia. Hola dictadura.

En Junio de 2012 tres ciudadanos de Murcia decidieron interponer sendas denuncias contra miembros de la unidad UPR de Murcia por agresiones de todo tipo.

La denuncia fue admitida y dos policías imputados. Se realizaron las diligencias oportunas por parte del juez encargándose la defensa de los policías el sindicato policial CEP.

A continuación mostramos las imágenes de las agresiones:







Una vez realizadas las diligencias, el juez manda al fiscal la documentación y es aquí cuando recibimos la primera sorpresa. Como uno de los argumentos para rebajar la pena al policía y pasar de delito a falta, argumenta el fiscal lo siguiente:


 El fiscal de por sí, y sin que medie informe policial o denuncia al respecto, imputa a los denunciantes el delito de estar procediendo a cortar la calle, cuando se presentó un video como prueba que los allí congregados fueron lanzados a la calle desde la acera por los propios agentes.

No obstante, las sorpresas en el proceso judicial continúan con la criminalización de los denunciantes, así en una información enviada por el abogado de la defensa del sindicato policial CEP se manifiesta lo siguiente:

Esa defensa argumenta que los agredidos son profesionales de alterar el orden, pese a carecer de antecedentes, en un intento burdo de justificar la agresión policial.

Para justificar esto, el sindicato en cuestión, entrega al juzgado algunas denuncias que la policía ha realizado contra los denunciantes, pese a que algunas han sido sobreseídas por el juzgado y el resto están pendientes de sentencia. Lo más llamativo de todo esto, es que los policías denunciados se sirven de los registros informatizados de la policía para recopilar información con las que beneficiarse en un proceso en el que están imputados.

Y para finalizar una prueba más de la existencia de listas negras por parte de la policía. Según se desprende de otro atestado policial aportado por el sindicato CEP, el agente que redacta el atestado, adjetiva a una de las personas allí congregadas el calificativo de antisistema. ¿Cual es el proceso para asignar a alguien ese apelativo?, ¿qué condiciones deben darse para obtenerlo?, ¿qué conlleva la obtención del mismo?.



Aprovechamos para solidarizarnos con otras personas agredidas en Murcia y en espera de sentencia que condene a los miembros de la UPR: Carlos, Alan, Carmen, Jesús, Jorge, Pablo y víctimas de la huelga general del 14N, así como al resto de víctimas por abusos policiales en el resto del Estado.