![]() Los drag kings de El Bancal de Candanga. De izquierda a derecha Robin, Ulysses, Dicko y DEMO @titoplaza_foto Por Lucía Barbudo Las genealogías son urgentes si vienes de una historia que nadie cuenta, si tu árbol genealógico crece y se expande sin genes. Ulysses Ménade surgió, cual Anteneo, de la cabeza sin útero de su madre Malva. Los sistemas reproductivos cuir son extraordinarios: sin necesidad de órganos sexuales liberan sus esporas que prosperarán si el entorno es favorable, como le pasa a cualquier ser vivo. Dicko Tomic y DEMO son dos esporas liberadas del cuerpo y tierna materia gris de Robin Metamorfic@. Sí, son todes hijes protésiques de la Haraway y andan cada vez más mezclades y revueltes en ese laboratorio del género que es El Bancal de Candanga. La orientación sexual en el caso de las artistas drag queen es mayoritariamente gay. Sin embargo, las representaciones king en este colectivo drag murciano son enteramente performadas por bisexuales (mujeres y personas no binarias): “Nuestra bisexualidad es algo que permea la performatividad de nuestros drags”, concluyen. Dos drag kings y dos drag cuir: buffet libre de masculinidades Ulysses se define como un drag king que performa una masculinidad “fluctuante”, tal y como anuncia su propio nombre: “Mi drag se llama así porque es un viajere del tiempo, del espacio y del género: a veces es una masculinidad más hegemónica, otras veces más cuir, con más pluma… Tanto es así que puedo empezar una actuación como king y terminarla como queen”. DEMO lleva poco tiempo en el drag y quizás por eso afirma que su masculinidad está en construcción: “Me interesa la parte escénica del drag, eso de habitar lo masculino, vivir en mi cuerpo la masculinidad. Aún no me he decidido sobre qué masculinidad performar, pero creo que soy bastante marica. ”Por otro lado, aunque Robin confiesa conectar con eso de parodiar una masculinidad más machuna, no le gusta performar una masculinidad tóxica: “Quería que mi drag tuviera pluma independientemente de lo que estuviera performando. Tengo que decir que como drag cuir, fluyo en el espectro de género cuando performo”. Dicko lleva dragueándose un año, fue a la pasarela que el colectivo travesti hizo en el Huerto de Santa Eulalia y quedó fascinado: “Yo vengo de un entorno conservador, para mí el drag y el Bancal suponen un espacio de libertad que en otros espacios de mi vida no tengo. En mi primer drag, performé una masculinidad muy rancia, muy machirula, y ese personaje ha ido evolucionando”. El arte como acto político, la política hecha arte Las alianzas masculinas han sido las que cultural e históricamente han sostenido (y siguen sosteniendo) el patriarcado, aunque no sólo: las mujeres también apuntalan estas estructuras a través de la defensa y la práctica de lógicas machistas y misóginas. En este sentido, la transformación artístico-escénica de estos cuatro cuerpos-leídos-como-mujeres en drag Kings, tienen el potencial político de boicotear el patriarcado desde el escenario: “Representar la masculinidad desde un cuerpo que no es leído como masculino le abre las costuras al género y es algo muy político”, sostiene Ulysses. “Como lleva ya tiempo señalando el feminismo, la masculinidad es lo universal, lo genérico, lo que no está marcado y la gente piensa que eso no se puede ni alterar, ni reinventar. En los drag King aparecen modelos de masculinidad alternativos que son muy valiosos, como pasa también con las bolleras butch”, afirma DEMO, quien además, establece una diferencia fundamental entre los artistas king y las queen: “Enlazando con el capitalismo, la mayoría de drag kings, a diferencia de las drag queens, somos personas politizadas, gente con cierta conciencia anticapitalista o antisistema”. ![]() Acción performática de los Drag Kings de El Bancal de Candanga pre 8M en el Huerto de Santa Eulalia @loyolasser Siguiendo a Judith/Jack Halberstam y lo mucho que escribió sobre masculinidad femenina, es más que lícito pensar que las propuestas de nuevas masculinidades vienen por parte de las mujeres, y no sólo las bolleras butch, sino también las mujeres hetero masculinas, las bisexuales, las personas andróginas, las personas no binarias y, por supuesto, toda la peña cuir. La masculinidad hegemónica, la más risible y parodiable, es la que políticamente desde los feminismos se propone deconstruir. Es fácil desmontar esa masculinidad cuando se hace con ella un chiste. Pero Dicko también se muestra crítico cuando desde el drag se ofrece una visión encasillada: “Me aburre un poco cuando intento buscar referentes y todo lo que encuentro es una butch haciendo de machirulo”. Los kings murcianos son ambiciosos: intentan desarticular la asociación de determinados cuerpos o incluso la misma idea de genitalidad con la masculinidad: “Queremos tíos con tetas”, sentencia Robin. Esto entronca con el discurso trans: “No queremos chafarnos el pecho con un binder o tener que ponernos paquete para representar lo que es un hombre: hay tíos con vulva y tíos con tetas y nos gusta representar eso también. Representamos una masculinidad donde no queremos esconder nuestro cuerpo-leído-como-mujer para representar la masculinidad”. O dicho de otro modo, como reformula DEMO: “La masculinidad no hegemónica no es simplemente tíos que no sean unos capullos, es algo mucho más complejo, algo que va más allá”. Masculinidad sobre el escenario y fuera de él El drag posibilita, por esa incursión en lo masculino y reapropiación de la masculinidad, el empoderamiento femenino a través de la identidad King. Ahora bien, en este caso, desde lo cuir (Dicko) y lo no binario (Robin), habría que afinar más diciendo empoderamiento desde identidades de género que no sean masculinas. “Como drag queer estoy mucho más despierta a ver cosas que antes en mi caso estaban sin reflexionar, como la bifobia. El drag te hace ser capaz de leer mejor las violencias”, dice Dicko. Para Robin, como persona trans no binaria, los pensamientos que surgen son otros: “Para mí la feminidad hegemónica (como andar en tacones) es algo increíblemente performativo, en este caso, muy high femme. Yo puedo acceder a esa forma extrema de la feminidad cuando estoy con mi personaje en su forma queen. Con el king me pasa a la inversa: saco mi súper macho. Algo que me gusta mucho es que la Robin queen sea dominante y que Robin king sea sumiso, es como que dentro del estereotipo, me gusta cargarme lo que socialmente se asume a un género u otro.” En el caso de Ulysses, la representación de la masculinidad se ha extendido a ámbitos de su vida que trascienden el escenario: “Haciendo drag, empiezas a ver el monstruo que es el género. Yo utilizo la expresión de la masculinidad normativa tal y como es leída socialmente para posicionarme en el espacio público cuando estoy en un ambiente hostil. Puedo sacar mi drag sin necesidad de maquillarme y empoderarme de esa manera”. Para DEMO, la apuesta estética es el punto de partida que permite generar un discurso político en torno a la apariencia y la expresión de género: “La androginia es mucho más accesible si eres flaca. Aunque socialmente siempre he sido leída como chica, el privilegio flaco me ha permitido mostrarme andrógina simplemente rapándome la cabeza. Con el feminismo aprendí que mi valía como persona no estaba circunscrita a la belleza. No hace falta adscribirse a un género concreto para sentirse poderose, ni para empoderarse. La belleza se deconstruye más en el drag cuir que en cualquier otro drag. Igual que se dice que el feminismo ha traído las gafas moradas, nosotres queremos traer las gafas travestis para deconstruir el género”. Sobre el privilegio flaco y la expresión de género tristemente asociada a la normatividad de un tipo de cuerpo, Robin afirma: “Envidio el privilegio flaco porque posibilita la androginia mucho más, la confusión de género. Es muy difícil que te lean como un cuerpo no-mujer cuando tienes una talla 120 de pecho”. Dicko es de la opinión de que, gracias al drag, se puede experimentar con la belleza y los estereotipos asociados a ella: “Te transmite una belleza que no eres capaz de categorizar y eso descoloca y mola”. Es lo que hace por ejemplo La Yelo. “No es casualidad que seamos todes bisexuales, como decíamos antes, y nos resulte tan natural fluir tanto en y con el género”, sentencian. Patriarcado con maquillaje y peluca: transfobia, machismo y misoginia en Drag Race “En más de veinte puñeteras temporadas de Drag Race no ha habido ni un solo concursante drag king”, se quejan los kings. “Ha habido varios chicos trans (que hacían drag queen) y personas no binarias, pero un drag king nunca. La escena drag ha estado dominada por hombres gays y es cero casualidad que el drag más invisibilizado es el hecho por mujeres que performan o parodian masculinidades”. Sobre la necesidad, que puede ser interpretada como bastante tránsfoba, de adaptarse a la normatividad de los cuerpos binarios (masculino/femenino), Ulysses comenta: “Salió una drag queen que era trans (y que al final se quedó de las últimas) que cuando se presentó al casting no se había operado el pecho y RuPaul hizo unas declaraciones en las cuales dijo que si llega a presentarse con tetas, no la hubiera cogido.” El término realness (tener apariencia de realidad, de verdad), de hecho, puede ser interpretado desde una óptica tránsfoba ya que legitima o valida a unos cuerpos sobre otros. “En una de las temporadas, a un concursante le llamaron la atención por no haberse ocultado bien el pene en una prueba de bikinis. RuPaul le echó la bronca máxima por no haberse hecho bien el tucking (el proceso de esconder pene&escroto para su total desaparición visual). Es cosificante que haya un control tan estricto sobre la genitalidad de los cuerpos. El énfasis enfermizo sobre la figura de reloj de arena y el tipo de estética (súper maquillaje, pelazo, uñas perfectas) que se tiene que asociar a la feminidad y, consecuentemente, lo que se premia y lo que no, es misógino y es cissexista, tránsfobo y gordófobo. Y todo el drag no es así. En este sentido, RuPaul ha hecho mucho daño”, comentan los kings. Las propuestas artístico-escénicas de RuPaul son, en su mayoría, feminidades mainstream dedicadas a amenizar a un público capitalista y no politizado. En contraposición a esto, el Bancal de Candanga tiene drag queens que son icónicas en sus propuestas de jugar y mezclar el género, que muestran otras feminidades disidentes y subversivas, precisamente porque el lugar desde donde performan es político, precario y superviviente. “Estas son las drag queens a las que aplaudimos y las que nos representan”.
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martes, 19 de julio de 2022
Las mujeres que performan o parodian masculinidades es el drag más invisibilizado: Entrevista a cuatro drag kings
viernes, 8 de julio de 2022
NO NACEMOS MACHOS
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| Foto de portada del libro No nacemos macho |
Por Lucía Barbudo
NO NACEMOS MACHOS
Cinco ensayos sobre la deconstrucción de la masculinidad patriarcal para repensar y analizar qué pueden hacer LOS HOMBRES en su proceso hacia una convivencia estructuralmente no violenta y sistémicamente no privilegiada. La ideología de género (patriarcal, la de toda la vida) se ha usado para la naturalización y socialización de la masculinidad hegemónica, para hacer, como lúcidamente expresa Robert Kazandjian, el «equipaje de género» que transportamos. Me gusta especialmente cómo Kali Halloway explica las nefastas consecuencias de la construcción del hombre no sólo para nosotras, sino para ellos mismos: asesinatos, suicidios, muertes en guerras, salud mental, población penitenciaria, «comportamientos destructivos que abarcan desde lo socialmente permitido, como la adicción al trabajo, a lo punible, a las drogas o a la violencia».
De entre los cinco textos destaco, por alusiones, el de Cecilia Winterfox: «Las feministas no son responsables de educar a los hombres» porque a veces yo tampoco tengo el c0ñ0 pedagógico y responder con la serenidad buenista de profesora devenida azafata de congresos 24/7 a las agresiones no sólo no es posible, sino que es una pérdida de tiempo: «Los hombres no tienen el derecho de esperar que las feministas los eduquen. [... ] El feminismo amable no sólo no funciona, sino que es, realidad, contraproducente [... ], sirve para reforzar las estructuras de poder existentes y nos aleja de promulgar el cambio real». Un hombre que se revuelve molesto ante conversaciones que lo ponen contra las cuerdas y acaba usando el argumento de la Policía del Tono es una pérdida de oxígeno. No se puede accionar políticamente el cambio desde la condescendencia, y cada uno tiene la obligación ética de hacerse responsable de su ignorancia. Ahora con google, la wifi y los datos ilimitados no tenéis excusas, amigos.
Ahora bien, tampoco creo que se pueda ambicionar esa transformación profunda y global desde la exclusividad de espacios no-mixtos o desde nombrar a los hombres como 'aliados', como si fueran feministas de segunda.
Ojalá más hombres realmente enfadados y jodidos con y por el patriarcado. Con ellos sí estoy dispuesta a hablar y a escuchar. No de lo que tengo que hacer yo, sino ellos.
A menudo me genera cierta urticaria políticomental pensar en los hombres como 'víctimas' del patriarcado. Leí esos análisis en Mercedes Juliano y más recientemente en bell hooks y no termino de verlo. Esta mañana he entendido por qué. Como acertadamente señala Klaudio Duarte: «Si bien el patriarcado oprime a los hombres, conservamos intactos los privilegios que nos otorga. Mientras los varones no soltemos esos privilegios, esa idea de que somos víctimas del patriarcado no va a poder ser asumida por nosotros».
Después de ver, año tras año, campañas supuestamente feministas contra la violencia machista que van destinadas a mujeres, después de ver cómo las campañas de prevención de embarazos iban casi exclusivamente destinadas a nosotras,
POR FIN unos textos que reflexionan sobre las tareas pendientes de los tíos y su responsabilidad a la hora de organizar y participar de una transformación que nos libere a todes.
Termino citando a Klaudio Duarte otra vez para reflexionar sobre el binarismo de género: «Se puede ser hombre, colaborativo, solidario, tierno y no hay que desarrollar el lado femenino de la masculinidad, sino que hay que desarrollar ese aspecto de la masculinidad que ancestralmente parece que tuvimos los seres humanos y que por esta evolución del patriarcado se instaló como una negación para los varones».
La lluvia fresca de las teorías y existencias queer con su promesa y amenaza de destruir los géneros abre paso, tal y como yo lo veo, a una rambla en cuyo caudal embarrado y turbio se irán felizmente a la mierda todo el imaginario y los estereotipos de género asociados a la imbecilidad última que supone hablar de 'lo masculino' y 'lo femenino'. A quién hay que rezarle para que llegue el temido «borrado» de mujeres y, por supuesto, el de hombres.
Gracias Linda Pornsánchez, amiga y referenta, por el préstamo; tus libros y tus enseñanzas nunca decepcionan.
Me encanta cuando coincidimos en el feminismo que ya perdió la paciencia.
«No nacemos machos», ediciones La Social
(2017, Ciudad de México)
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| Puedes descargar el texto del libro |
Este artículo fue publicado en primer lugar en Kaosenlared.net : NO NACEMOS MACHOS
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viernes, 1 de julio de 2022
Protesta para denunciar los asesinatos de la valla de Melilla
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| CONCENTRACIÓN en Murcia en denuncia de los asesinatos en la valla de Melilla y contra las políticas migratorias racistas. 29 de junio de 2022 |
Cientos de personas participaron convocadas por numerosos colectivos, entre los que nos encontramos, frente a la Delegación del Gobierno, para protestar y visibilizar las consecuencias de entregar a Marruecos al pueblo saharaui a cambio de que actúen a cualquier precio en las políticas racistas de las fronteras comunes.
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| Performance en la concentración frente a la Delegación del Gobierno |
Como indica el MANIFIESTO que se leyó:
LA MASACRE DE MELILLA NOS RECUERDA QUE EL ACUERDO DE INMIGRACIÓN ENTRE ESPAÑA Y MARRUECOS, ASESINA
"Las personas, entidades sociales, políticas, sindicales,… que hoy participamos en esta concentración asistimos con enorme tristeza, indignación y gran preocupación. Las imágenes de lo que ha sucedido durante el viernes 24 de junio en la frontera entre Nador y Melilla, que ha costado la vida a más de 35 personas y centenares de heridos, no se nos van de la cabeza, tampoco las palabras del gobierno de España que calificó esta situación como de "asalto bien resuelto" culpando a las mafias de lo sucedido.
Las personas muertas, heridas, golpeadas, hacinadas, recibiendo un trato de todo menos humano son el símbolo trágico de las políticas europeas de externalización de las fronteras de la Unión Europea con la complicidad de los países del sur, Marruecos. La muerte de estos jóvenes africanos procedentes de países como Sudán, Chad, Níger o Eritrea,… en las fronteras de la “Fortaleza Europa” nos alerta sobre el carácter mortífero de la cooperación en materia de seguridad sobre la inmigración entre Marruecos y España.
La dureza del dispositivo policial y el trato inhumano para repeler este intento de acceso en el lado marroquí, son hechos preocupantes que suponen graves vulneraciones de los derechos humanos. Y por otra parte, como ha sucedido en situaciones similares previas, en el lado español se observan graves vulneraciones y extrema violencia por parte de los agentes allí destacados para realizar lo que han venido a denominar “rechazos en frontera”, con decenas de personas lesionadas, algunas de ellas que podrían ser menores de edad, todas con más que probable perfil de protección internacional y, al mismo tiempo, permitiendo el acceso a territorio español de la gendarmería marroquí para apoyar esta nueva masacre.
Las condiciones de la tragedia del pasado viernes se vienen sucediendo desde hace varias semanas. Las campañas de detenciones, las redadas en los campamentos y los desplazamientos forzados contra las comunidades migrantes de Nador y su región presagiaban este drama escrito de antemano. La reanudación de la cooperación en materia de seguridad en el ámbito de la migración entre Marruecos y España en marzo de 2022 ha tenido como consecuencia directa la multiplicación de las acciones coordinadas entre ambos países.
Desde hace más de un año y medio, los emigrantes de Nador no tienen acceso a medicamentos ni atención sanitaria, sus campamentos han sido incendiados y sus bienes saqueados, sus escasos alimentos destruidos e incluso se ha confiscado la poca agua potable de la que disponen en los campamentos. Ante esta nueva mortandad en la frontera sur, y dada la magnitud del número de víctimas humanas, que desgraciadamente se verá incrementado, las entidades que aquí nos concentramos queremos manifestar lo siguiente:
✓ Expresamos nuestras más profundas condolencias a las familias de la victimas.
✓ Condenamos la falta de atención rápida a los migrantes heridos, que ha aumentado el número de víctimas. Exigimos que se preste una atención sanitaria adecuada y de calidad a todos los hospitalizados a raíz de esta tragedia.
✓ Exigimos a las autoridades marroquíes que procedan a la identificación y devolución de los restos de las victimas a sus familiares, en colaboración con las comunidades de migrantes.
✓ Exigimos la inmediata apertura de una investigación judicial independiente tanto por parte de Marruecos como de España, así como a nivel internacional para esclarecer esta tragedia humana.
✓ Exigimos el fin de las políticas criminales financiadas por la unión europea y sus numerosos cómplices, los estados, diversas organizaciones internacionales y varias organizaciones de la sociedad civil que subcontratan estas políticas criminales.
✓ Recordamos, una vez más que para evitar todo este sufrimiento son necesarias vías legales, reales y seguras para las personas refugiadas y migrantes, para que todas las personas que se ven forzadas a desplazarse, independientemente de su procedencia, vean respetados sus derechos.
✓ Hacemos un llamamiento a las representaciones diplomáticas de los países africanos presentes en Marruecos para se que asuman plenamente sus responsabilidades en materia de protección de sus ciudadanos, en lugar de ser cómplices de las políticas en curso.
✓ Hacemos un llamamiento a seguir movilizándonos en este momento crítico en el que el derecho a la vida está más que nunca en peligro, para seguir exigiendo VERDAD, JUSTICIA Y REPARACIÓN.*
¡LAS FRONTERAS CERRADAS MATAN. NO MÁS ASESINATOS RACISTAS!"
*Próxima convocatoria el próximo domingo, 3 de julio:
Esta noticia ha sido publicada previamente en Kaosenlared: https://kaosenlared.net/el-acuerdo-de-inmigracion-entre-espana-y-marruecos-asesina/
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lunes, 20 de junio de 2022
La Yelo: “Trabajar en el drag te ayuda a deconstruir la identidad, la sexualidad y la expresión de género”
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| La Yelo. VENTANAGORA de la serie Perfiles 2020 2022 |
En la infancia y entrada a la adolescencia, la Yelo sufrió seis años de bullying chungo desde el último año de primaria hasta 4º de la ESO: “Me han tirado mandarinas, me han metido colillas encendidas en la capucha de la sudadera, me han escupido, por supuesto insultado y alguna paliza así tonta también me he llevado”. Curiosamente, los mecanismos psicológicos de nuestra travesti murciana la llevan a desentrañar el porqué de las agresiones por los caminos de la empatía: “A mí me tranquiliza ponerme a pensar qué es lo que ha llevado a una persona a insultarme y a tratarme así. La homofobia en ese momento pasa de ser algo contra mí a ser algo que yo entiendo desde la empatía. Es la persona que insulta la que tiene un problema y no yo”. Esto es lo que suele contestar por Tik Tok o Instagram a las maris que le escriben pidiéndole consejo y que quieren dejar de sentirse mal por cómo las tratan. Las redes sociales son espacios de odio y recriminación pero también son espacios de comprensión y de construcción de redes de apoyo, afortunadamente. A los mensajes de odio la Yelo contesta pedagógica: “Léete un libro”. “Todo esto que me lleva pasando durante años lo he transformado en pensamiento crítico. Todo esto es quien soy”, concluye.
¿Cómo empiezas en esto del drag?
Pues empecé a partir de la fotografía. Estaba en la escuela de arte experimentando con el autorretrato y un poco con mi estética, la escenificación y mi expresión de género. Un año y medio después de empezar con todo esto, se me cruzó en la vida Drag Race y me di cuenta de que esto del transformismo no eran maricones con pelucas drogándose… solamente (risas). En este programa vi por primera vez a una drag fuera de todos esos prejuicios que yo tenía (mi imagen del transformismo estaba ligada a la noche) y pensé que yo también quería hacer eso. Podría decir que yo estaba en la imagen fija como obra artística final y me planteé pasar a arte en movimiento. Y así surgió la Yelo. En aquel momento, yo había solicitado una beca en Factoría Cultural en el centro Párraga que era de emprendimiento y cambié mi proyecto inicial por otro que consistía en crear un personaje drag e intentar monetizarlo como marca. Así que se podría decir que la Yelo es una empresa.
¿De qué manera cambia el drag la forma de autopercibirse?
Pues supongo que a cada una le habrá pasado algo distinto, pero a mí me ha dado un susto… una vuelta que flipas. A mí la Yelo me ha comido. Yo empecé diferenciando lo que era la Yelo de Jesús, y ahora soy Yelo y en el escenario la Yelo, pero al final es lo mismo todo el rato. Me ha ayudado a explorar mi identidad y cómo me siento. Para mí el drag es una herramienta para indagar sobre la feminidad o la masculinidad. El personaje drag te da impunidad porque la gente te entiende como personaje y entonces no te juzga porque las acciones que estás haciendo o la forma en la que te estás comportando parten del personaje. No es lo mismo el juicio social que sufro yo en la calle cuando voy en drag (que en mi caso es cero) que cuando soy Jesús y soy un maricón femenino. No tiene nada que ver. El drag empodera mucho.
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| La Yelo. VENTANAGORA de la serie Perfiles 2020 2022 |
Gracias a las luchas de las personas que son disidentes de género (trans, gays, bi, lesbianas, etc) sabemos que la feminidad no es territorio de mujeres de la misma manera que la masculinidad no tiene por qué ser performada exclusivamente por hombres, pero dime, ¿qué diferencia hay entre la feminidad performada por un hombre gay y la de una drag queen?
La feminidad, la performe quien la performe, está castigada. El drag es algo escénico, algo efímero. Cuando terminas el espectáculo te desmontas y puede ser que esa drag no sea femenina. Sin embargo, el mariquita con pluma es el mariquita con pluma todos los días. Por otra parte, cuando vas en drag, la gente entiende que estás actuando y, como decía antes, eso te da cierta impunidad, de alguna manera te da legitimidad para “comportarte como una mujer”, algo que no pasa (por lo menos en mi caso) cuando vas por el espacio público siendo marica. Ahí sí hay juicio, por, imagínate, ir con los ojos pintados y colgarte dos pendientes. Muchas veces ese juicio, esa manera que tienen algunas personas de deslegitimar o castigar tu feminidad, se traduce en agresiones. Es homofobia.
También puede suceder que cierta expresión de la feminidad (por ejemplo, labios rojos, medias de rejilla, falda corta: un clásico) se fetichice, ahí no se castiga u oprime en forma de agresión, porque lo que sucede es que hay un proceso de objetualización. Ten en cuenta que el drag es algo amplísimo; hay drag queens que no utilizan la feminidad o no hacen una exaltación de la feminidad, hay drags que la exageran para hacer una crítica a la feminidad hegemónica o hay drags que sólo actúan con lo que saben que funciona que va a hacer reír a la gente pero no hay un objetivo político detrás. Es que realmente hay tanta cosa…yo sólo puedo hablar de mi experiencia.
¿Cómo interactúa el drag con la orientación sexual?
Inevitablemente, en el momento en el que trabajas la modificación estética, para la feminidad o la masculinidad (performada o no), si tú eres una chica cis y performas la masculinidad y empiezas a trabajar, como fue mi caso, en un local nocturno, a lo mejor empiezas a atraerle a un perfil de persona que nunca le habías atraído y este hecho te lleva a reflexionar sobre muchas cosas. De repente, la línea para jugar con el género se vuelve muy fina. Yo interpreto eso como que la sexualidad es súper fluida. ¿Y por qué iba yo a rechazar a alguien por su genitalidad? El entorno del drag también te da la oportunidad de rodearte de gente más diversa, así que el drag te abre una puerta a un poquito más de deconstrucción en torno a la identidad, a la sexualidad, a la expresión de género, a todo. De repente te ves jugando con algo. Estás jugando a la confusión. Yo un día puedo interpretar a una macha, otro día a una tía súper femenina o una extraterrestra y me doy cuenta de cómo reacciona la gente a raíz del cambio de aspecto. También puedo dejarme la barba y ponerme una sudadera para ir a hacer algún trámite o si estoy en un espacio de burocracia y sé que así me van a hacer más caso.
Y ya para finalizar, vamos a hablar del último evento drag de Murcia: Huertavisión, (exitazo total y rompedor en Murcia) nos ha dejado con sensación de orfandad ahora que ya se acabaron los domingos en La Cítrica. Allí hemos estado yendo durante más de dos meses a veros actuar a algunas travestis integrantas de El Bancal de Candanga (casa travesti murciana) y a seguir los episodios de Drag Race España. ¿Cómo ha sido esa experiencia?
Una fantasía. Ha sido muy difícil porque era un proyecto autogestionado, pero hemos conseguido hacernos con un público objetivo muy guachi. Nos sentimos muy apoyadas por el público que ha ido viniendo y por el espacio en La Cítrica, que nos ha ofrecido muy buenas condiciones, algo que en el mundo drag no siempre pasa. Aunque hubiera visionado del programa de Drag Race, la gente al final ya no venía por eso, venían porque querían ver a las travestis de Murcia. Personalmente, he aprendido un montón.
Entrevista por Lucía Barbudo
- Publicada en el diario.es el 18/6/2022: La Yelo: “Trabajar en el drag te ayuda a deconstruir la identidad, la sexualidad y la expresión de género”
- En Kaosenlared.net el 27/6/2022: La Yelo: “Trabajar en el drag te ayuda a deconstruir la identidad, la sexualidad y la expresión de género”
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jueves, 9 de junio de 2022
INTEGRACIÓN-DESINTEGRACIÓN

«Suelo ser crítica con un feminismo basado en los estilos de vida, porque temo que cualquier proceso de transformación feminista que intente cambiar la sociedad es fácil de cooptar si no está arraigado en el compromiso político con un movimiento de masas.
Hemos sido ya testigos de un tipo de mercantilización del pensamiento feminista dentro del Patriarcado capitalista y supremacista blanco (al igual que vivimos la mercantilización de la negritud), donde parece que podemos disfrutar de los «bueno» que generan estos movimientos sin ningún tipo de compromiso con la política y la práctica transformadoras.
En esta cultura capitalista, el feminismo y la teoría feminista se están convirtiendo rápidamente en una mercancía que solo pueden permitirse las personas privilegiadas.»
Esto escribía bell hooks* en 1994 en su ensayo «Enseñar a transgredir», donde reflexionaba sobre la práctica pedagógica y la necesidad de enseñar pensamiento crítico.
Me parece apropiado traerlo en este mes de merchandising del arco iris,
en este mes de instrumentalización de las luchas históricas transmaricasbibolleras,
en este mes de gaycapitalismo,
en este mes de pinkwashing,
en este mes donde algunas organizaciones abducidas y seducidas por los suelditos y las posicioncitas de minipoder llevan más purpurina que pancartas,
en este mes de sopa de siglas LGTBQ+ vacías de contenido político y llenas de mucho selfuck y mucho popper.
Me parece apropiado porque me resisto a que el mes junio me dé tanto asco como el 8meme,
o el chochomeme,
por la apestosa deriva de las vulvistas vestidas de morado,
las del Feminismo de la Entrepierna.
Hay algo perverso en eso de renunciar a
lo marginal,
lo disidente,
lo rebelde,
lo contestatario,
lo subversivo,
lo revolucionario
para obtener el éxito; éxito leído como un espacio hegemónico, bien céntrico, donde ya con todos los privilegios que querías puedes convertirte en parte del engranaje que mantiene engrasadas las estructuras de dominación y poder.
«Hace falta valor para abrazar una visión de integridad del ser que no refuerce la versión capitalista, que apunta a que siempre hay que renunciar a algo para conseguir otra cosa» escribía la profesora negra que conquistó el espacio blanco de autoridad y legítima producción de pensamiento que es la universidad pero estuvo siempre alerta de no olvidar quién era y cuál era el objetivo que perseguía.
«Integración», dicen algunes y baten palmas como cuando se asiste a un espectáculo de circo y gusta mucho el show.
«Desintegración», contestaba la ingeniosa Cristina Morales.
Pues eso. Ojo con la desintegración, que el capitalismo hace caja con ella y el/la/le que está en el centro del escenario puedes ser tú.
Lucía Barbudo
El enfoque de la escritura de hooks ha sido la interseccionalidad entre raza, clase y género y lo que ella describe como su capacidad para producir y perpetuar sistemas de opresión y dominación de clase. Ha publicado más de 40 libros y numerosos artículos académicos, ha aparecido en documentales y participado en conferencias públicas. Se ha ocupado de la raza, la clase y el género en la educación, el arte, la historia, la sexualidad, los medios de comunicación y el feminismo.
En 2014, fundó el Instituto bell hooks en Berea College, Kentucky.
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| bell hook |
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miércoles, 27 de abril de 2022
¿Derechos laborales para las trabajadoras sexuales? 1º de mayo
Lucía Barbudo
Este domingo, con motivo del Día Internacional de lxs Trabajadorxs, tres colectivos en Murcia Movimiento Feminista de Murcia, Anti Represión Región de Murcia y Orgullo Crítico de Murcia) suman fuerza para apoyar las reivindicaciones de las trabajadoras sexuales (el femenino es genérico) en torno a la conquista ineludible de derechos para decir alto y claro que
TRABAJO SEXUAL ES TRABAJO
Una de las consecuencias directas de que las trabajadoras sexuales sigan perseguidas y criminalizadas por las Ordenanzas Municipales (como sucede aquí en Murcia) se deduce del hecho de que todavía no han conseguido el reconocimiento de sus derechos laborales. Donde no hay derechos laborales, hay indefensión y discriminación jurídica. Esta indefensión y discriminación se traduce en la práctica en la ausencia total de vacaciones, derecho a prestaciones, bajas laborales, derecho a paro, pensión o jubilación: toda una serie de derechos adquiridos históricamente para cualquier tabajadxr del que no gozan las trabajadoras sexuales.
Los discursos moralistas son los que más interfieren en la consecución de sus derechos laborales, pero no sólo; todo un abanico de violencias que atraviesan el trabajo sexual se ignoran deliberada y perversamente, como son la condición migrante y la condición trans. La represión sigue estando muy presente en las vidas de las mujeres cis y trans que ejercen la prostitución: las ordenanzas municipales en otras muchas ciudades condenan a las putas a la marginalidad y a una mayor situación de vulnerabilidad al imponer sanciones económicas (en el marco de la Ley Mordaza) que estas trabajadoras no pueden afrontar.
Hace dos años escribía este artículo para elDiario.es inspirado en la mierda de eslogan aboloviolento:«PROSTITUCIÓN ES VIOLACIÓN PAGADA»
(Para leer el artículo completo pulsa este el enlace )
Ayer leí las consecuencias directas que esa repugnante idea tiene en el trabajo de Kenia García como trabajadora sexual.
Comparto experiencia político-vital de Kenia y sus reflexiones:
«Llevo casi nueve años como trabajadora sexual y al menos en mi caso y hablando incluso con mis compañeras, puedo afirmar que una de las peores cosas es gestionar a clientes a quienes has decidido no volver a recibir, los hombres llevan fatal el rechazo en todos los ámbitos y en la prostitución peor porque existe un componente económico que también puede existir en otro tipo de relaciones de forma tácita pero en el caso de la prostitución es explícito.
¿Saben el resultado de qué es todo esto con lo que luego tenemos que lidiar las trabajadoras sexuales y educar a los hombres? es el resultado todas las infames y machaconas campañas que dicen que “los hombres pagan a las putas para violarlas o hacer con ellas lo que quieren”, muchos se lo creen, lo asumen como cierto, lo interiorizan.
¿Cuál debería ser la educación? hay que enseñar a los hombres que el consentimiento de todas las mujeres sean putas o no debe ser respetado y que no sólo es verbal, hay señales, gestos e incluso silencios que deben entender y respetar, como este chico que luego de semanas llamando, whatsapp sin respuestas y una llamada cancelada ya deberían haber sido señales suficientes para comprender que por mi parte no había ningún interés, pero no, me obligan y me llevan al punto de tener que coger y explicarles cosas para evitar que luego intenten contactarme por otros medios, también lo hago para que no acosen a otras compañeras, porque no, nadie decide por mí y eso es lo que también deben entender las mujeres se dediquen a lo que se dediquen, sin vergüenzas, sin temores, sin remordimientos, sin miedos».
Quiero decir que las ideas no son nubes de vapor que se diluyen en el aire sin consecuencias para las vidas de las personas.
Quiero decir que las ideas generan un odio real que se traduce en fobias, agresiones, violencias y peligros para las vidas de las personas.
Quiero decir que la ideología abolicionista del trabajo sexual es insostenible e incompatible con cuidarnos y sostenernos la vida.
Que las alianzas son cada vez más valiosas y más necesarias.
Por todas estas razones vamos a salir a la calle a exigir la incorporación de los derechos de las trabajadoras sexuales a este día de reivindicaciones laborales.
Vente al bloque crítico y denuncia la invisibilización, estigmatización e infantilización con la que todavía tienen que convivir las trabajadoras sexuales. Respalda y respeta al Sujeto Político Puta.
#trabajosexualestrabajo #sinputasnohayfeminismos #sexworkiswork #1demayo #DíaInternacionalDelTrabajo #Zorroridad
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domingo, 10 de abril de 2022
'I am Mother', la madre cíborg y la metáfora de la maternidad futurible

Calor cíborgmaternal incandescente
Carla Boyera
Un lenguaje inequívocamente computadoresco nos pone en contexto. Nos encontramos en el interior de las instalaciones del Centro de Repoblación, en el Día 1 desde la Extinción, compartiendo espacio con 63,000 embriones y donde la Ocupación Humana asciende a un total de 0. La madre cíborg aparece sentada en su trono. Se encienden las luces como se encenderían las primeras luces de una fábrica al empezar un nuevo día. Su única trabajadora se dispone a cumplir su única misión: la conservación de la humanidad por venir, la humanidad porvenir; la humanidad sin guerras, sin violencias, sin Hobbes, sin autodepredación, la humanidad sin errores. Este es el relato invertido de I am Mother, donde una suerte de micelio tecnológico, una red androide, es la encargada de preservar la vida y el ser humano de destruirla.
La tecnología posibilita la desaparición de la madre biológica como única biomáquina capaz de engendrar, reproducir, cuidar y proteger la vida. Unas falopinzas escogen un feto con forma de tarjeta gráfica para insertarlo en una máquina tecnouterina que 24 horas más tarde traerá un ser humano en un parto metalizado, aséptico e indoloro. Cinco minutos más tarde, el fetochip es una criatura a la que vemos crecer hasta metamorfosearse en una joven (Carla Rugaard). En este film, el trabajo sexual y el trabajo reproductivo/gestacional se sacan del marco esencialista del cuerpo-mujer para ser trasladados a los cuerpos-máquinas. Me interesan enormemente estas narrativas donde se desnaturaliza la maternidad y se recodifica el Edén como una habitación llena de luces, cables y botones gestionada por esta Nueva Madre: un ser sin sangre, sin carne, sin culpa ni dolor que no obstante desprende calor incandescente cuando acaricia a su nueva criatura y que sabe que cantar calma el llanto. ¿Qué es Madre? es el primer interrogante que nos va a acompañar durante toda la película. Vemos a Madre jugar, coger a Hija de la mano al andar, mirarla bailar, es decir, vemos a Madre performando a la madre.

Madre e Hija en 'I am Mother'
La trama se complica cuando entra en escena la Fugitiva (Hilary Swank): la lucha por asumir la apropiación de Hija lleva a la competitividad por el afecto y la confianza entre la Fugitiva y Madre. Ambas se postulan como espacios de verdad, protección y cuidado. Pero no puede haber dos verdades contrapuestas. ¿Miente la Fugitiva? ¿Miente Madre? Esto nos lleva como espectadores a preguntarnos qué está sucediendo fuera de ese recinto hermético al tiempo que también nos inquieta el objetivo que se persigue desde dentro. ¿Es esperanzador el afuera? ¿Dónde reside realmente el peligro y la amenaza? En este escenario de desnaturalización de la maternidad, tanto la madre cíborg como la Fugitiva reconstruyen el mito del parentesco dejando abierta la posibilidad de re-escribir los guiones del trabajo materno: cualquiera puede cuidar, no importa de qué cuerpo hayas salido -y más en este caso donde no hay biocuerpo. No es novedoso que la reproducción y el futuro de la humanidad sean el eje vertebrador de una película de ciencia ficción, pero sí lo es que no hagan su aparición estelar los hombres-machos guerrilleros/salvadores.
La aparición de la Fugitiva va a desencadenar la excusa de la seguridad que siempre acompaña a las narrativas autoritarias. Poco a poco, la película evoluciona de un relato de cuidado y protección hacia un relato de dominación y exterminio. La metáfora de la maternidad se extiende hasta límites insospechados. Sus contradicciones se van desvelando hasta dejar desnuda la mentira: la falacia de destruir para cuidarnos, de matar para preservar, de controlar para proteger, de encerrar para liberar. Se precisa el cero cuestionamiento de las órdenes y una obediencia ciega. La consecución del humano perfecto pasa, paradójicamente, por el poder tecnomilitar, las armas, las tierras baldías, el hambre, la miseria y las violencias extremas: las máquinas preparan la Tierra para alumbrar una nueva raza humana, superior, una nueva ‘familia’. Nacimiento es aniquilación. Una tiene la sensación de estar pasando los ojos por las líneas que escribió George Orwell: la guerra es la paz, la libertad es la esclavitud… paradojas sociopolíticas que nos hacen un efecto batidora en la cabeza, un ajo mental que tiene la pretensión de amalgamar lo inamalgable. Las narrativas manipuladoras y los personajes expertos en tergiversación siempre se sirven en escenarios apocalípticos que favorecen simplismos. ¿Acaso de un determinismo biológico (ya felizmente desmentido por Margaret Thatcher que nos enseñó que la vulva con poder no es sinónimo de final feliz) la alternativa pasa por un maniqueo determinismo tecnológico (las máquinas nos van a gobernar y a destruir como especie)?
En este caso, la propuesta fílmica juega con los lenguajes de control de la población como ya lo hicieran los nazis en su pretexto por la optimización del ser humano como especie. La paradoja de destruir para conservar la vida sigue siendo una realidad distópica no deseable como hemos visto recientemente con las lógicas de la COVID19: no se puede preservar la vida cancelando la vida, no sin pagar el peaje de la salud mental y la represión de nuestros derechos y libertades. En el diálogo final entre la Fugitiva y Madre resuena aquello tan perturbador que escribió Viktor E. Frankl, superviviente de campos de concentración: “los mejores de entre nosotros no regresaron a casa”.
Esta película nos abre a conversaciones sobre la supervivencia de la especie humana y su inevitable alianza con las máquinas planteando los clásicos dilemas éticos y morales de los relatos de ciencia ficción de tintes eugenésico-apocalípticos sobre quién merece vivir y quién no. La codificación de las estrategias de supervivencia son comunes en los relatos de ciencia ficción, pero en este caso el darwinismo ha sido reformulado en términos de rectitud moral: es la ética lo que te hace más fuerte y lo que consigue invertir el dualismo jerárquico ser humano vs. cíborg, pero, ¿hasta cuándo vamos a seguir citando a Maquiavelo? Dice Donna Haraway: “No está claro quién hace y quién se hace en la relación entre el humano y la máquina. No está claro qué es la mente y qué el cuerpo en máquinas que se adentran en prácticas codificadas” y añadiría: quizás la capacidad de tomar decisiones legitimadas en defensa de la vida (de todas las vidas, porque todas las vidas importan) ya no sea lo que diferencie la biointeligencia de la tecnointeligencia. Quizás podamos asistir a la humanización de la máquina. Y es que la ciencia ficción, siguiendo a la jefa Haraway, es teoría política.
Este artículo fue publicado el 9/4/2022 en el diario.es: 'I am Mother', la madre cíborg y la metáfora de la maternidad futurible
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