viernes, 2 de septiembre de 2022

DECÍS QUE QUERÉIS ABOLIR LA PROSTITUCIÓN





Fotos y vídeos de Anti Represión RM.

Medio centenar de trabajadoras y trabajadores sexuales junto con personas aliadas del movimiento pro-derechos se han concentrado hoy, día 2 de septiembre por la mañana, frente a la sede del PSOE en Murcia para mostrar su repulsa a la aprobación de la que se ha conocido como 'ley del sí es sí' de la Ministra de desIgualdad doña Irene Montero. Las personas que se dedican al trabajo sexual son las que se verán directamente afectadas por esta nueva legislación que traerá más criminalización y marginalización del trabajo sexual, más vulneración de derechos y más victimización a un colectivo que lleva años reclamando que no se legisle para las putas sin las putas.

Algunos de los lemas que lxs trabajadorxs sexuales han articulado esta mañana dan testimonio del nivel de hipocresía de este Gobierno que se autoproclama feminista al tiempo que violenta, agrede y deja sin derechos a un colectivo de mujeres por no entrar en el canon cis hetero patriarcal blanco de «buena mujer», «buena esposa» o «buena madre».

«Los políticos son nuestros clientes»

«Folláis con nosotras,

votáis contra nosotras»

«PSOE Y PODEMOS la misma mierda son/

violando los derechos de la prostitución»

El abanico de las personas que se dedican al trabajo sexual es muy amplio, y las capas de represión que intersecionan incluyen también la migración y la condición trans, por lo que entre las reivindicaciones y discursos de las trabajadoras sexuales no sólo está la violencia machista y patriarcal del Estado, sino también la derogación de la ley de Extranjería y el reconocimiento de los derechos de las personas trans. El racismo y la transfobia se entrelazan en el día a diario de las vidas de las personas que ejercen el trabajo sexual.

Para combatir el mensaje, manipulado y perversamente tergiversado por las instituciones en el poder y sus medios de comunicación, de equiparar la trata y el trabajo sexual, es necesario hablar de la responsabilidad directa de la ley de Extranjería y, por ende, del Estado. Es por esto que, desde los colectivos de trabajadoras sexuales, se afirma una y otra vez que el Estado es el mayor proxeneta.

Con esta doble vara de medir, la creación de víctimas se hace condición necesaria para mantener las instituciones que comen de esas mismas subvenciones que, paradójicamente, da el Estado para «luchar contra la trata». La ley de la señora blancoacomodada Irene Montero viene a poner las cosas todavía más difíciles para lxs trabajadorxs sexuales que se ven una y otra vez reducidxs a la condición de víctimas, sin voz, sin participación política, sin derechos y sin agencia como sujetos políticos en las cuestiones que más atañen y afectan a sus propias vidas.

Legislar para el pueblo sin el pueblo es sello identificativo de los regímenes totalitarios; algo que rechina y no encaja para un Gobierno que repite como un mantra distópico que es el más progresista de la historia.

Adjuntamos imágenes de la convocatoria de esta mañana, junto con el manifiesto que han leído las trabajadoras sexuales y un vídeo con los lemas y los carteles que son autoexplicativos e ilustran a la perfección las lógicas patriarcales que se ocultan detrás de los discursos y prácticas abolicionistas y prohibicionistas.

Desde los colectivos antirracistas y transfeministas, todo nuestro apoyo a lxs trabajadorxs sexuales. Seguimos adelante, compañeras.

SIN PUTAS NO HAY FEMINISMO















MANIFIESTO:

DECÍS QUE QUERÉIS ABOLIR LA PROSTITUCIÓN

Decís que queréis abolir la prostitución. Pero no lo vais a conseguir. Sólo vais a hacer nuestra vida mucho más difícil y peligrosa, mientras tranquilizáis vuestras conciencias y llenáis vuestras barrigas con nuestro sufrimiento.

La prostitución no se puede abolir tirando de Código Penal, como pretende esta proposición de Ley “para prohibir el proxenetismo en todas sus formas”, y la coletilla de la Ley de Libertad Sexual que ya nos ha prohibido publicitarnos.

No se puede abolir pasando de llamarnos “malas mujeres” a llamarnos “víctimas” y “enfermas mentales” como justificación. Seguimos siendo las mismas personas valientes, abnegadas, trabajadoras, contentas de estar sacando adelante a nuestras familias sin hacer nada malo. Y sin embargo nos despreciáis.

- Nos queréis dejar sin forma de anunciarnos para captar a nuestra clientela.

- Nos queréis dejar sin clubes ni casas donde trabajamos

- Queréis impedir que nos alquilen un piso o una habitación para trabajar de forma independiente

- Queréis multar a nuestros clientes con la intención de dejarnos sin clientes y sin ingresos

QUERÉIS ASFIXIARNOS, QUERÉIS MATARNOS DE HAMBRE

En realidad no queréis abolir la prostitución: queréis abolirnos a nosotras: las malas mujeres. Las que no usan su cuerpo “como Dios manda”. Las pecadoras.

Y ahora, como ya no está de moda decir que somos pecadoras, ahora nos llamáis “víctimas”

No somos víctimas: somos trabajadoras con derechos que no se nos reconocen, y esta falta de reconocimiento y protección es lo que permite que se nos siga explotando.

Somos víctimas de vuestra incompetencia. Víctimas de vuestra falta de interés por defender nuestros derechos y nuestras decisiones. Víctimas de vuestros prejuicios. Víctimas de vuestra falta de empatía y sororidad.

Como talar el bosque para evitar incendios: acabar con la prostitución para que no haya explotación. ¿No se os ocurre otra forma mejor de defendernos? ¿Tal vez podríais ofrecernos alternativas, pero dejar que tomemos nuestras propias decisiones? ¿Tal vez podríais escucharnos de una vez?



¿QUERÉIS ESCUCHAR NUESTRAS REIVINDICACIONES?:

- Claro que queremos que ofrezcáis alternativas laborales. Pero de las buenas. Que de las malas ya venimos. Pero queremos que se ofrezcan, no que se impongan, sin presiones ni coacciones: nadie debe decidir por nosotras

- Queremos papeles para todas. Sabemos que muchas compañeras inmigrantes dejarían la prostitución por un trabajo normalizado, si consiguieran su permiso de residencia.

- Queremos seguridad. Queremos que las fuerzas de orden público nos protejan de verdad. Que no nos multen ni nos expedienten. Que no nos coaccionen ni nos amenacen.

- Queremos que se nos proteja de la explotación. Pero no que se cierren nuestros lugares de trabajo y nos quedemos en la calle. No es tan difícil de comprender.

- Y queremos derechos, los mismos derechos que el resto de trabajadores, derechos que se nos niegan absurdamente porque alguien en un lejano despacho dice que “lo nuestro no es un trabajo”.

Y mientras sus señorías deciden si “lo nuestro” es un trabajo o no es un trabajo, miles de compañeras sufren abusos laborales, sufren explotación, y sufren agresiones que quedan impunes.

¿Por qué hay empresarios que abusan de nuestra necesidad económica y nos explotan? Porque pueden. Porque los poderes públicos se lo permiten. Porque es más fácil mirar para otro lado. Porque, según algunos, lo que deberíamos estar haciendo es fregar escaleras.

Claro “es que lo nuestro no es un trabajo” y, claro “como vamos a poder disfrutar de derechos laborales”.

Deberíamos estar discutiendo de derechos. Pero apenas estamos luchando para que no nos borren del mapa. Apenas para sobrevivir.

Si no nos queréis escuchar, DEJADNOS EN PAZ

#TrabajoSexualEsTrabajo

VÍDEOS:






______________________________


No hay comentarios:

Publicar un comentario